viernes, 4 de julio de 2008

Pánico

Tengo pánico. Sí, pánico. Un miedo indescriptible que me llena la boca y la gargante y me corre por el centro mismo de la médula espinal cada vez que leo algo. No quiero tener miedo, ¿por qué he de hacerlo? Quisiera poder confiar en mí, en vos, y ya, sin más complicaciones. ¿Por qué no podré hacerlo? Puedo entender un miedo natural a que las cosas me salgan mal, a que no pase lo que yo quisiera, a sentir o hablar de más. Pero no comprendo la raíz de mi falta de confianza, de mi dificultad para dejar de lado los susurros fantasmales. No es saludable lo que me pasa, tengo que aceptarlo. "Muchas dudas que no me dejan en paz" dice la canción, y sí, eso mismo, muchas dudas que inundan mi mente de repente y bloquean la luz. Todo se vuelve borroso y no hay más que miedo y niebla espesa. Quisiera prescindir de esta desconfianza, quisiera hacerla desaparecer, poder confiar en vos sin más, como cuando me mirás y siento que ya ni el tiempo existe. ¿Por qué todo es tan difícil cuando no estás?

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