lunes, 27 de abril de 2009

Teoría de la Posesión

Según la teoría subjetiva en derechos reales desarrollada por Savigny, un sujeto tiene posesión de una cosa cuando existe la conjunción de dos elementos: por un lado, el corpus [llámese a la cosa tangible o la posibilidad material de asirla] y por el otro, el animus domini [o la intención de ejercer el señorío sobre la cosa; ánimo de comportarse como dueño). Entonces, básicamente, para ser poseedor de algo tengo que tener la cosa [o poder tenerla] y las ganas de tenerla en mi poder y que nadie tenga más poder sobre ella que yo. Ahora bien: ¿yo parezco una cafetera o algo por el estilo, señores del sexo opuesto? ¿Acaso tengo aspecto de cosa digna de ser poseída cual 0 km? Porque pareciera que todos traen consigo la maldita teoría de la posesión plasmada en la testosterona o el ADN. Yo no sé qué les hace pensar que las mujeres somos una cosa más que ingresa en su patrimonio y ya está, ahora es suyo. La minita con la que salían ya es de su propiedad, como si estuviéramos en Turquía. Y lo que menos entiendo es: si se deshacen “físicamente” de la minita y ya no la quieren ver, ¿por qué insisten en seguir llamando y hablando e histeriqueando como si nada? Yo sé que es difícil, yo misma suelo apegarme demasiado a TODO [no solo personas, cosas, animales, estrellas, cielo, etc…] al punto de no poder tirar nada ni dejar de tener contacto con una persona, aunque me haga mal. Pero no entiendo esa maldita costumbre de abandonar al corpus llorando en su casa y nunca dejar el animus domini. ¿Para qué querés seguir llamando a una mina a la que no querés más al lado tuyo? Cada vez veo más claramente la brecha de entendimiento entre las mujeres y los hombres.
Volviendo a la teoría de la posesión y a lo que intentaba hilar, el derecho dice que hay dos formas de deshacerse de un objeto del cual tenemos la posesión: con voluntad, o sin ella. La primera se denomina abandono voluntario y la segunda, abandono por pérdida o hurto de la cosa. Si una persona abandona voluntariamente un objeto, otro puede apropiárselo legítimamente, siempre que el dueño originario haya abandonado tanto la cosa [corpus] como el ánimo de perder su posesión, su señorío sobre ella [animus domini]. Así, aquel que tiene ahora la posesión de la cosa, como decía, la tiene en forma legítima, de buena fe. Por el contrario, si el objeto fue robado o perdido, la posesión de aquel que lo encuentre [o lo haya sustraído, claro está] será ilegítima, ya que el dueño originario no se desprendió voluntariamente de la cosa, sino que esta salió de la esfera de su custodia sin su voluntad [o contra su voluntad, en el caso del hurto/robo]. Bien. Hasta acá, la teoría en sí, divina. Mi pregunta, ahora, es: ¿por qué si a una la dejan, o si la descuidan al punto de que una se harta y se va solita, NUNCA abandonan el maldito animus domini de que una siga siendo de su propiedad? No veo la necesidad de ocultar cosas o de seguir llamando, insistiendo, histeriqueando si ya no tienen interés, o mejor aún: si ya encontraron un corpus nuevo para poseer y reemplazarnos. Si al final no es que la quieren a una para estar, sino como trofeo, como "una más de las que me buscan" cuando en realidad son ustedes los que crean falsas expectativas o dejan con dudas a la mujercita. Dejen que la otra persona [perdón, LA COSA] pueda rehacer su vida y eventualmente encontrar un dueño nuevo que las quiera poseer legítimamente [en todos los sentidos que amerite la palabra] y que tenga más ganas de estar con una que ustedes. Aprendan a ejercer su posesión con una sola y no a quererlas a todas ahí, por las dudas, que todas les estén encima. Si van a abandonar, pongan huevos y hagan las cosas de frente, como corresponde. Nada de lloriqueos ni ambigüedades. Las cosas como son.



3 comentarios:

cara de sapo dijo...

gracias por tu comentario.
sos la segunda en comentar
y es un halago.
ojala lo sigas haciendo!
tu espacio es muy interesante también.

un saludo!

I Me Mine dijo...

.

Totalmente. Coincido con tu publicación acerca de la "posesión". Es asi. Definitivamente.
Te dejo un saludo, me gusto tu blog.

Luis dijo...

muy interesante!