lunes, 28 de mayo de 2012

Para qué te lo voy a negar...

Quiero abrazarte. Quiero que me cuentes algo nuevo sobre vos cada día. Quiero que paseemos. Quiero llevarte a probar cosas nuevas todos los días: comida china. tailandesa, armenia, india... Quiero besarte con los ojos cerrados y con los ojos abiertos. Quiero poder decirte todas las cosas que te haría en ese traje (y sin él) sin sentirme en el lugar vulnerable en el que me siento ahora. Quiero mirarte a los ojos y ver esa mezcla de amor y deseo tan excitante. Quiero tocarte hasta que estalles y recorrerte con mi lengua hasta el hartazgo. Quiero medirte la cadera con mis piernas y el torso con mis brazos. Quiero respirar sobre tu cuello hasta que alguno de los dos enloquezca. Quiero morderte y dejarte la marca de mis uñas rojas en toda tu espalda. Quiero apoyar mi cabeza en tu pecho y quedarme dormida mientras me acariciás el pelo y me besás. Quiero caminar por la calle y que me agarres la mano de la nada. Que me frenes, me abraces hasta que no quede un milímetro de aire entre tu pecho y el mío y me beses. Quiero que me beses como no me besaron nunca. Quiero sentirte como no sentí nunca a nadie. Quiero que esto siga, que crezca, que te quedes, que funcione. Lo ansío tanto que ya no sé si te quiero a vos o quiero endilgarte esa imagen que tengo en mi cabeza y que tanto busco.


No hay comentarios: